miércoles, 27 de abril de 2016

"Los toros"

Una realidad, totalmente, falsa.

Una tradición vendida como el arte de hacer cultura. Llámame hipócrita por comer carne pero, joder, ya sé que para que yo coma carne hay un animal que muere por mí. Pero, ¿y todas esas cadenas alimenticias en dónde un animal se come a otro? Me explico, somos carnívoros y herbívoros; esto quiere decir que, comemos tanto carne, pescado y vegetales no por ideales, sino por naturaleza. No lo comas tú si quieres pero déjame a mí a estar en contra, protestar y, en este caso, comer lo que a mí me dé la gana. Y no me llames hipócrita por ello; o, al menos, no antes de leer esto. Además, ya he escuchado a más de una persona vegana (me refiero a personas que, prácticamente, desde que nacieron lo son, y no los que, por moda, dicen que lo son desde hace dos años) hablar de lo mal que está de salud por sus ideales; para todo aquel entendido que, por soltar cualquier gilipollez en su defensa, salta: "pues si no te gusta ver sufrir a un toro, tampoco comas carne" o el clásico "hazte vegetariano". Más que nada, porque lo seguiré haciendo. Por su parte, estoy en contra del maltrato animal como también lo estoy de cualquier otro maltrato (homofobia, xenofobia, psicológico, moral, machismo o cualquier otro "miedo" que perciba nuestra especie y dé lugar a consecuencias mayores. Y sí, defiendo al toro en estás ínfimas circunstancias como también disfruto comiendo un buen filete o muslo de cerdo. Al igual que defiendo, como ya he dicho, a la víctima en cualquier conflictos que pueda haber (a no ser que se lo tenga merecido, raras veces)) que se causen a diario. El ser humano es la especie ulterior pero, a su vez, tiene las mismas limitaciones que el resto. Somos superiores a cualquier otra raza, en el sentido de saber movernos por cualquier ámbito de la vida, poder sacar nuestras propias conclusiones... etc, y a pesar de tener una compleja comunicación con un tan básico lenguaje, seguimos creyendo que tenemos el derecho a despreciar a todo aquel que no sea como nosotros.


Ahora será cierto que para sentir placer hay que sentarse junto al brasero en una noche fría de Invierno buscando el calor en la imagen de un ser vivo desangrándose debido a las banderillas clavadas en su costado que trajo el torero al salir a la arena. Alguien que se hace llamar valiente por situarse en frente de un toro sin tener la misma valentía de contar a nadie las cosas que hacen para asegurar así la muerte del animal. Lo encierran en una cámara oculta 24 horas antes de salir a la arena para desorientarlo con el ruido y los aplausos del público en cuanto éste salga al ruedo. En ese momento, su único propósito es huir de allí... y no luchar. De ahí, que salga con mayor fuerza y velocidad, está aturdido, confuso o, simplemente, es el miedo lo que lo lleva a ser feroz, y rápido. Sin embargo, es el torero quien  aprovecha la ocasión para empezar "la jugada" y dejar boquiabierto al espectador, quien no para de clamar su presencia. Antes de ese encierre, el animal ha sido sometido a otras muchas putadas con tal de asegurarles su muerte y, a su vez, tener a salvo a quien mata. Mantiene durante horas sacos inmensos de arena para acabar, prácticamente, sin cuernos. También es sometido a una serie de golpes en los testículos y riñones; a quien indujeron diarrea tras beber un vaso de agua con sulfatos en su interior. Se le unta grasa en los ojos para dificultar su visión y en las patas posee una sustancia que le produce ardor con la finalidad de evitar la tranquilidad del animal, y que el torero no se deslumbre en su actuación.

El torero, a su vez, podría derrotar al toro con un sólo movimiento. Sin embargo, lo lesiona en tres tiempos para "mayor goce de la afición". Esto es para que el torero pueda brindar la expresión artística que se supone que debe tener este espectáculo.

Al igual que llamo hipócrita a todo aquel que huye de la realidad desconocida humana para centrarse en exclusiva en la de otra especie, y así demostrar lo empáticos y solidarios que somos cuando dan a conocer la noticia de algún enfermo, herido o fallecido FAMOSO o CONOCIDO al comentarlo por las redes sociales; de la misma manera que si lo demostramos en fechas navideñas con una foto de la sonrisa de un niño y un plato vacío con un mensaje en el centro que dice "comparte" teniendo como objetivo llamar la atención comportándoos a su vez, por puro egoísmo y, por encima, de vuestra hipocresía. Os recuerdo que, también hay muertes a diario a causa del hambre, la gonorrea, el sida... y otras muchas enfermedades que, a diferencia del resto pasan desapercibidas al no darse a conocer en un momento dado. ¿De verdad creéis que así demostráis mucho de lo que queréis para que os tomen por buenas personas, o pensáis que cualquier animal defenderá antes a un ser humano que a uno de su misma especie? Me explico, un perro cuando se muestre inseguro ante alguien al pensar que no es de confianza no le va a defender por el hecho de mostrar ser de manera que no es. Simplemente, le va a gruñir o morder una pierna, por ejemplo.


Las corridas deberían ser en nuestra cama, y no en una plaza de toros.

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