viernes, 29 de abril de 2016

Cristianismo

Antes de nada, respeto a todo el mundo tenga las ideas que tenga, siempre y cuando no vaya en contra de nadie (y lo suyo sería que se respeten las mías). Ni creo ni dejo de creer en la existencia de un dios, y, en cualquier caso, no veo inconveniente en respetar los ideales de quien no piensa como yo. Que sí, que está muy bien que tú creas en ellos, pero no me impongas a mí que también lo haga si yo no estoy de acuerdo o no me convencen tus argumentos. Que lo hagas tú no significa que, indudablemente, lo tenga que hacer yo también. Ni siquiera que sea verdad, sino que para ti es cierto. En cambio, para mí, tan sólo es una superstición más como, puede ser, cruzarse con un gato negro por la noche, tirar el salero sobre la mesa y que se vierta la sal o pasar por debajo de una escalera que forma un triángulo isósceles con la pared en la que se apoya. La religión, suerte, azar, destino... tan sólo son "casualidades" de la propia vida, y ésta, tan sólo depende de ti mismo. No existen. Es el esfuerzo, ilusión y el empeño que le pongas en aquello que hagas para conseguir lo que quieres. Al igual que, he podido escuchar a gente decir que no cree en dios y, sin embargo, se asustan al ver a un gato negro por la noche o se excusas del mal olor tras pisar una mierda con que eso trae buena suerte. Negar lo uno para afirmar la buena o mala suerte, para mi criterio, no tiene sentido.

Ni soy creyente, ni soy ateo… como bien he dicho antes. Me considero agnóstica, y sí, con el tiempo me he ido dando cuenta de cuáles eran mis verdaderos ideales. Al igual que en la política, en la cual no estoy de acuerdo al 100% de los ideales de un mismo partido, y pienso que se pueden tener ideas tanto de izquierda como de derecha; no estoy de acuerdo en la manera que tienen de enseñar la religión. Sí, he asistido durante toda mi etapa en el instituto a clase de religión pero, también, advierto que las clases estaban más enfocadas desde un punto antropológico que dogmático. Sean cuales sean las circunstancias de las que se partan, por el simple hecho de no matar a un ser vivo, dicen no al aborto. Que, dicen sí al amor pero luego reprimen el matrimonio homosexual; tengo entendido que, un feto no se considera un ser vivo hasta los tres meses de embrión. Y no por ser creyente tengo que, anteponer mi creencia a mi propia vida. Aquí, también, hago alusión al fanatismo (al fin y al cabo, la propia religión se podría considerar una más) extremo de ciertos grupos de música, cantante o demás profesionales que se tienen que ir acostumbrando a vivir con ello.

Por último, que también he visto a ateos intentando convencer a una persona que cree en Dios y, ahora pregunto yo, ¿el ateísmo no consiste en eso mismo, siendo así una religión libre de leyes y normas? Porque, según su comportamiento no concuerda con dicha definición. Al fin y al cabo, el ateísmo es una religión más en la que la creencia tiende a ir hacia la no existencia de los dioses, no por ello significa que sea cierto. Ni deje de serlo.

jueves, 28 de abril de 2016

Reflexión absurda

Durante toda mi vida estudiantil siempre he visto como algunos iban con la cabeza bien alta por ser del grupo de ciencias, otros sentían algo de rabia al ser de letras y que éstas no "fuesen" (ni sean) tan valoradas como las ciencias e incluso, a otros que pasaban desapercibidos al estudiar las ciencias sociales, que curiosamente no están relacionadas con éstas últimas. Para que me comprendas, es igual de estúpido que si una de las dos modalidades de ciencias o las tres de artes no formase parte de esa ciencia porque no se "parecen" en nada. Ni tampoco entiendo la manera en que tienden a juzgar de manera subjetiva (y hacer de su pensamiento una realidad) el grado de dificultad de una modalidad o itinerario. No sé, cada uno elige según sus intereses y prioridades; y, dentro de ahí, pues en función de si se le da mejor o peor ya es cuestión de echarle más o menos horas. Además, si es tan fácil como pensamos ¿por qué no nos dedicamos a eso en vez de señalar con el dedo y tachar de tonto y/o vago a quien estudia lo que le gusta?

Siempre he escuchado a algún listillo de ciencias decir que sus materias son mejores por el hecho de que son de la rama científica. Porque las ciencias mueven el mundo y las letras no. Quizá, las letras no lo muevan pero sí les da un sentido. Ni tampoco se paran a pensar antes de hablar y decir eso de "puf… es que el latín y el griego no sirven para na' no lo habla nadie" Claaaaro, que hacer una raíz cuadrado o calcular una integral es mucho más importante. No es por sumar o restar importancia a X materia, sino por darle a todas la que se merecen. Poner en práctica eso que tanto hemos escuchado pero a la hora de aplicar conocimientos se ha dejado en segundo plano "nadie es más ni menos que nadie" y para gustos, colores. No es despreciar ni compartir nada; es simplemente respetar una idea u opinión que no es la mía. Aunque no me llame la atención, ni de lejos. Además de que tú tendrás unos criterios por los que te guías a la hora de elegir curro o estudios, que yo no. Para ti puede ser más importante ese trabajo en donde te pagan una pasta, mientras que para mí ese otro en donde me pagan la mitad pero voy a disfrutar el doble.

Me revienta mucho (y siguiendo con el mismo ejemplo) que, alguien me salte para justificar NADA con eso de que "es cultura" y por eso estoy obligada a. Si estuviésemos hablando de cultura, qué no sobraría. Habrá que determinar primero qué entendemos por cultura porque, a decir verdad, este término es demasiado amplio para ponernos todos de acuerdo. No estoy diciendo que no sean importante, simplemente que a mí me las exigen tener sin ni siquiera necesitarlas, cuando para otros que sí que las necesitan, no son obligatorias.

En resumen, valoramos desde nuestro punto de vista, sin tener en cuenta que toda realidad es subjetiva. Empecemos a preocuparnos más por nosotros, y a mirar menos al resto por lo que hagan o dejen de hacer. Y me gustaría terminar esta entrada con una crítica a los colegios e institutos porque, en cierta medida, son ellos los que desde niños nos inculcan la importancia que tiene cada materia dentro de esta sociedad. Y por ende son los culpables de todas los perjuicios y etiquetas que solemos portar prácticamente durante nuestra niñez y adolescencia hasta que nos hacemos mayores. La importancia que se le dé a algo viene de la mano de la atención que se le preste.

Ebria conciencia

Harto de ver siempre a papá llegar borracho a las tantas de la madrugada a casa, que le espere mamá en la penumbra del salón con la cabeza baja escondiendo alguna que otra lágrima que resbalaba por sus mejillas por no saber reprimir aquella impotencia con la que se encontraba cada noche, y esperar allí sentado, en silencio, callado, sin que nadie sepa que estoy viviendo aquella sucia y terrible realidad. No soy capaz de volver a ver cómo mi padre le pone una mano encima a mi madre inconscientemente, para mi sorpresa y la de todos, me levanto y acto seguido le sujeto el brazo a mi padre paralizando la situación grabándose en mi cerebro la imagen de ver a mi madre sollozando mientras se cubre con el brazo parte de la cara para protegerse de la fuerza y el daño que le pudiese hacer mi padre. Nos quedamos durante varios minutos sosteniéndonos la mirada, sin saber qué decir, si es él quién debe disculparse por comportarse así o yo por estar allí; hasta que, toso un par de veces para aclararme la garganta y, sin apenas voz, soy yo quien tomo la iniciativa.
─ Papá, no me gusta verte llegar así a casa. Ni tampoco me gusta ver a mamá sufrir y tenga que vivir con el miedo a cada noche a esta misma hora. No te quiero ver borracho más, papá.
─ Hijo, no estoy borracho. (Me mira fijamente a los ojos, y en un estado de convicción me señala la puerta para que me vaya) Ahora, vete, por favor. Son cosas de mayores, tú no lo entenderías.
─ No, el único que no lo entiende eres tú. No sabes lo qué es ver cómo tu propio padre, drogadicto y alcohólico ─voy diciendo mientras cada vez subo más el tono y hablo con bastante dificultad por mis lágrimas─ llega cada noche a casa apestando a ginebra y tabaco. ¿Sabes? Siempre que me yo iba a buscarte cuando me encontraba mal, para que me animaras, me hicieras reír y pudiese salir adelante por mal que lo estuviese pasando me decías que había momento malos para tenerlos como referencia y saber cómo era de buena mi felicidad. Ahora, me doy cuenta de que he estado obedeciendo las normas de alguien que ni siquiera cree en ellas. Ahora me doy cuenta de lo engañado que he estado durante todo este tiempo, al no saber qué contestar cuando me planteaban alguna situación pésima y similar a nuestra realidad, al tenerte como ejemplo y referencia en mi vida, en las de mis compañeros, al hablar de ti como héroe ante cualquiera. Creo que no te tuve que creer cuando me hablabas de tópicos, rollo "No sabes lo qué tienes hasta que lo pierdes", en alguien que ni siquiera se cree a sí mismo. Que no sabe afrontar su situación por dura que le resulte, que se tiene que escudar todas las noches en el líquido que le pueda dar un cubata que en el amor que le dan su esposa y su hijo. Que tengas que buscar una excusa como síntoma de ir mejor, y no poder acordarte de lo cegado que estás todos los días a estas horas del dolor que estás haciéndole a mamá que se ve reflejado en mis ojos incluso cada mañana al despertar. No sabes lo que es ver cómo tus padres se aguantan gritos durante horas por no encontrar la solución a un problema, y sin tener opciones a intentarlo tú eres demasiado pequeño para meterte en medio, aunque sólo sea para ayudar.
─ (Agazapado, con el temblor ya no sólo en el cuerpo sino en sus ojos, y en un ademán de echarse a llorar, exclama) Sólo quiero que me prometas algo.
─ ¿El qué?
─ (Aún en estado de embriaguez, apestando a alcohol y a tabaco, con los ojos rojos, tambaleándose, respirando fuerte como si le faltara el aire, con tosca voz y llevándose por última vez el cigarro a la boca sin antes expulsar la correspondiente bocanada de humo, dice) Que nunca vas a fumar ni a beber.
─ ...
─ No me mires así…
─ ¡No puedes pedirme eso! ─grito, inconscientemente, al mismo tiempo que disimulo las lágrimas con la manga del jersey─ ¡Alguien que busca la solución en el tabaco y en el alcohol no me puede pedir que no lo haga! ¡¡¡ES ABSURDO!!! ─ Exploté lleno de ira y me fui corriendo a mi cuarto dando un fuerte portazo al tiempo de tirarme en la cama y romper a llorar.

miércoles, 27 de abril de 2016

"Los toros"

Una realidad, totalmente, falsa.

Una tradición vendida como el arte de hacer cultura. Llámame hipócrita por comer carne pero, joder, ya sé que para que yo coma carne hay un animal que muere por mí. Pero, ¿y todas esas cadenas alimenticias en dónde un animal se come a otro? Me explico, somos carnívoros y herbívoros; esto quiere decir que, comemos tanto carne, pescado y vegetales no por ideales, sino por naturaleza. No lo comas tú si quieres pero déjame a mí a estar en contra, protestar y, en este caso, comer lo que a mí me dé la gana. Y no me llames hipócrita por ello; o, al menos, no antes de leer esto. Además, ya he escuchado a más de una persona vegana (me refiero a personas que, prácticamente, desde que nacieron lo son, y no los que, por moda, dicen que lo son desde hace dos años) hablar de lo mal que está de salud por sus ideales; para todo aquel entendido que, por soltar cualquier gilipollez en su defensa, salta: "pues si no te gusta ver sufrir a un toro, tampoco comas carne" o el clásico "hazte vegetariano". Más que nada, porque lo seguiré haciendo. Por su parte, estoy en contra del maltrato animal como también lo estoy de cualquier otro maltrato (homofobia, xenofobia, psicológico, moral, machismo o cualquier otro "miedo" que perciba nuestra especie y dé lugar a consecuencias mayores. Y sí, defiendo al toro en estás ínfimas circunstancias como también disfruto comiendo un buen filete o muslo de cerdo. Al igual que defiendo, como ya he dicho, a la víctima en cualquier conflictos que pueda haber (a no ser que se lo tenga merecido, raras veces)) que se causen a diario. El ser humano es la especie ulterior pero, a su vez, tiene las mismas limitaciones que el resto. Somos superiores a cualquier otra raza, en el sentido de saber movernos por cualquier ámbito de la vida, poder sacar nuestras propias conclusiones... etc, y a pesar de tener una compleja comunicación con un tan básico lenguaje, seguimos creyendo que tenemos el derecho a despreciar a todo aquel que no sea como nosotros.


Ahora será cierto que para sentir placer hay que sentarse junto al brasero en una noche fría de Invierno buscando el calor en la imagen de un ser vivo desangrándose debido a las banderillas clavadas en su costado que trajo el torero al salir a la arena. Alguien que se hace llamar valiente por situarse en frente de un toro sin tener la misma valentía de contar a nadie las cosas que hacen para asegurar así la muerte del animal. Lo encierran en una cámara oculta 24 horas antes de salir a la arena para desorientarlo con el ruido y los aplausos del público en cuanto éste salga al ruedo. En ese momento, su único propósito es huir de allí... y no luchar. De ahí, que salga con mayor fuerza y velocidad, está aturdido, confuso o, simplemente, es el miedo lo que lo lleva a ser feroz, y rápido. Sin embargo, es el torero quien  aprovecha la ocasión para empezar "la jugada" y dejar boquiabierto al espectador, quien no para de clamar su presencia. Antes de ese encierre, el animal ha sido sometido a otras muchas putadas con tal de asegurarles su muerte y, a su vez, tener a salvo a quien mata. Mantiene durante horas sacos inmensos de arena para acabar, prácticamente, sin cuernos. También es sometido a una serie de golpes en los testículos y riñones; a quien indujeron diarrea tras beber un vaso de agua con sulfatos en su interior. Se le unta grasa en los ojos para dificultar su visión y en las patas posee una sustancia que le produce ardor con la finalidad de evitar la tranquilidad del animal, y que el torero no se deslumbre en su actuación.

El torero, a su vez, podría derrotar al toro con un sólo movimiento. Sin embargo, lo lesiona en tres tiempos para "mayor goce de la afición". Esto es para que el torero pueda brindar la expresión artística que se supone que debe tener este espectáculo.

Al igual que llamo hipócrita a todo aquel que huye de la realidad desconocida humana para centrarse en exclusiva en la de otra especie, y así demostrar lo empáticos y solidarios que somos cuando dan a conocer la noticia de algún enfermo, herido o fallecido FAMOSO o CONOCIDO al comentarlo por las redes sociales; de la misma manera que si lo demostramos en fechas navideñas con una foto de la sonrisa de un niño y un plato vacío con un mensaje en el centro que dice "comparte" teniendo como objetivo llamar la atención comportándoos a su vez, por puro egoísmo y, por encima, de vuestra hipocresía. Os recuerdo que, también hay muertes a diario a causa del hambre, la gonorrea, el sida... y otras muchas enfermedades que, a diferencia del resto pasan desapercibidas al no darse a conocer en un momento dado. ¿De verdad creéis que así demostráis mucho de lo que queréis para que os tomen por buenas personas, o pensáis que cualquier animal defenderá antes a un ser humano que a uno de su misma especie? Me explico, un perro cuando se muestre inseguro ante alguien al pensar que no es de confianza no le va a defender por el hecho de mostrar ser de manera que no es. Simplemente, le va a gruñir o morder una pierna, por ejemplo.


Las corridas deberían ser en nuestra cama, y no en una plaza de toros.

martes, 26 de abril de 2016

No me leas

¿Por qué nunca hacemos caso a lo que se nos dice? Siempre tenemos que llevar la contraria con tal de satisfacer nuestro deseo, o simplemente por sentir el placer de que otro no se salga con la suya al "poseer" la razón. Sobre todo cuando nos advierten algo que nos sirve para concienciarnos del mal ajeno, y rectificar antes de tiempo, teniendo la oportunidad de no pasar por la misma situación. Me explico, si yo ahora te digo que no vas a encontrar absolutamente nada en este artículo y, por lo tanto, te digo desde ya que lo dejes; tú, probablemente, pierdas más el tiempo y me seguirás leyendo hasta la última palabra, pudiendo ser la desconfianza que nos dan en cuanto nos dicen algo parecido. Pero no lo tomes como ejemplo precisamente, al fin y al cabo, si éstas leyendo estas líneas será porque no has hecho caso al título.

Además, por muy ejemplo que hubiera sido, seguiría siendo verdad. No vas a encontrar nada, ni porque me leas entrelíneas (e incluso cuando yo no mire) pero, tenemos la habilidad de hacer de lo más simple lo complicado, ya que cuando más simple nos parezca más difícil nos resultará creérnoslo. Es decir, por mucho que intentes dividir una molécula de tres átomos en cuatro, no conseguirás absolutamente nada. Porque el siguiente paso será que no exista y, por tanto, para ti, supondrá una pérdida de tiempo. Toma conciencia de la propia realidad, la cual es la importancia que se le dé a la materia en cuestión. Por ejemplo, en el caso de que alguien te proponga un plan, y sólo te dé rodeos, probablemente su plan sea que pierdas el tiempo porque no tiene un beneficio para ti sino para él; pero sí, un objetivo para ti, que te pierdas ante él para que "te ayude y creas que le debes algo" como, puede ser el caso de los políticos, ellos crean problemas para luego darte la solución y, tú, como buen pez que vive en el agua, picas el anzuelo. No pierdas el tiempo ante alguien que sólo busca tu tiempo, ya que lo único que te quiere vender es un producto imaginario.

En este caso, ya te lo avisé. Espero que no te haya importado perder mucho tu tiempo conmigo, y mis letras, porque no creo que pueda devolverte tu atención. Aunque, sea un texto casi en blanco, ha merecido la pena llegar hasta el final ya que, al menos, ya sabes que mejor será perder el tiempo para no volverlo a perder más adelante. El tiempo valdrá oro pero tu vida, millones. Podrás perder un segundo de tu vida en saber cuánto de mal lo has hecho, pero llegas antes de lo previsto a la meta. Y ten por seguro que, hasta una simple mota de polvo, tiene mucho más significado y sentido que algunos detalles pero, en cambio, habrá que vivirlos todos para saber cuánto de interesante es nuestra vida. Tan sólo queremos llegar al final para ver si lo que nos han dicho antes, es verdad. Y yo, me sigo preguntando si con la vida ocurre lo mismo.

sábado, 23 de abril de 2016

Qué fácil...

Qué fácil es criticar cuando tenemos quien nos salve el culo.
Qué fácil es jurar amor cuando sólo se siente deseo.
Qué fácil es hablar de paz cuando no has vivido una guerra.
Qué fácil es hacer una promesa en tiempos felices.
Qué fácil es hablar de inmortalidad cuando somos mortales.
Qué fácil es olvidar cuando nunca antes has querido.
Qué fácil es fingir ser quien eres para follar.
Qué fácil es todo cuando no tienes nada que perder.
Qué fácil es ver el problema en la tempestad de un día.
Qué fácil es ignorar cuando no eres tú el que pide ayuda.


Qué fácil es.

lunes, 18 de abril de 2016

Surrealismo

Siempre me han llamado la atención en clase, por no atender a las explicaciones del profesor ni enterarme a la primera. Me gustaba evadirme, y hacer más caso a mi propia imaginación que a una clase que, sin querer me iba a olvidar una vez pasada la fecha del examen. Era extraño, una sensación tan deseada por mí pero sin llegar a quererla en aquellos momentos. Me insta aprender cosas nuevas, y en cada una de ellas veía una oportunidad única de presentar cualquiera de mis ideas. No tengo problemas, simplemente que me gusta crear cosas y aquello que pudo suponerme un problema en el instituto, a día de hoy la considero una solución. Al fin y al cabo, mi idea de vivir es vivir de mis ideas.

Nunca he entendido porque no puedo pensar que algún día construiré un edificio entero, sin ni siquiera pedir prestado el cemento. Toma este ejemplo como una metáfora, ya que al menos es una definición simplificada de lo que te quiero demostrar. Nadie me entiende cuando les hablo de que no quiero trabajar si no es por voluntad propia, o les digo que en mi vida voy a buscar trabajo; y, al mismo tiempo, les suelto con que tener trabajo es muy sencillo. Muchos me dicen que no, que me equivoco… pero, en cambio, no me dan la solución, y me dicen seguidamente, que no lo entiendo porque aún soy demasiado joven como para entenderlo. Otros, se ríen de mí por pensar como pienso; llamándome a su vez, inmadura, loca o tomándome por una idiota. En definitiva, todos me dicen que si de verdad quiero conseguir lo que quiero, al plantearme las metas de mi vida tengo cuando piense en ellas, tengo que hacerlo con los pies en el suelo. Que aterrice.

En cambio, mi cabezonería me dice que siga pensando igual y los intente convencer a ellos de lo que estoy 100% segura… y esto no sé si es un defecto o una virtud. No me doy por vencida, les nombro siempre a quienes en su tiempo se les tachó de locos e insensatos y a día de hoy, sus nombres aparecen juntos con sus inventos formando parte de la historia. Inserte en esta línea el nombre del primer genio que se te ocurra. Me ponían en evidencia siempre que me comparaban con algún compañero y/o amigo al decir "tienes que aprender más de él/ella" y yo, volviendo los ojos en blanco, me iba de allí pensando siempre "lo siento, si no te gusta mi manera de ser pero no pienso ser como él cuando él puedes ser mejor que yo en esto que me estás comparando y peor que yo en aquello otro". No te dejes influenciar por nadie, ni permitas que te digan lo malo que eres cuando ni siquiera se han limitado a observarte en tu mejor habilidad.



Para hacer cosas enormes hay que pensar a lo grande y si alguien te dice que es una puta locura, merece aún más la pena intentarlo.

domingo, 17 de abril de 2016

Recuerdo fugaz

Tengo la manía más tonta de buscarte en cada licor, té o cualquier otra bebida que me permita olvidar el motivo por el que lloro.
Y es curioso… porque, cuanto más bebo más me duele.
Más me acuerdo de ti.
No puedo entrar a un pub o incluso pasar de largo, si antes no he leído cada tipo de bebida que me ofrece.
Que, cada cual, lleva una parte de ti.
El té rojo Pu Erh sabe a las disputas de ambos.
El té verde y blanco me recuerda a tu voz,
mientras que el negro a nuestro lugar de encuentro.
Aunque, sólo lo conozca yo.
Aunque, fuese allí en donde sueño estar contigo.
Aunque, sólo sea real cuando estoy dormida.
El té rojo Rooibos me sabe a tus besos y abrazos entre las horas de sueños.
Y, mientras todos, deciden qué beber,
cabizbaja, y con lágrimas en los ojos, salgo del pub,
recordando la conversación que he tenido con el camarero,
y contigo, al mirarle a los ojos.
Como suelo mirar a todo el mundo, esperando a verte solamente a ti.


- Perdona, ¿deseas algo?
- Sí. Un "te quiero"
- Lo siento, pero ya no nos quedan.

lunes, 11 de abril de 2016

Introducción

¡Hola! Soy Isa Topham y me apasiona el mundo de la comunicación y las letras son mi vida… y tengo por seguro que también serán mi muerte.

En este blog te encontrarás desde las más tiernas historias de amor hasta las más odiosas y sangrientas guerras, pasando por una gran gama de relatos de lucha y acción.
Escribo simplemente para que la gente lea mis textos, los adore o los odie, los critiquen y me juzguen. No espero recibir premios, ni reconocimientos o cualquier tipo de lucro.

Si te gusta lo que escribo, te animo a que me recomiendes a tus familiares, amigos y conocidos para ayudarme así a llegar a más personas.


Espero escribir pronto.